DEL DERECHO PÚBLICO PROVINCIAL ARGENTINO. 311
tributado á la vieja nacionalidad de la República Argentina.
Un gobierno local constituido en choque permanente con el
gobierno supremo de la Nación, no puede tener tranquilidad
dentro de su propio suelo, no solo por el ejemplo de insubordi
nación que da él mismo á sus gobernados, sino porque pone en
su contra la autoridad de la Nación, cuyo apoyo debia constituir
la mas fuerte garantía de estabilidad para su gobierno de pro
vincia ; como sucede en Chile, en el Brasil y en todas las na
ciones constituidas de un modo regular.
¿ Qué ventaja saca hoy Buenos Aires con restablecer y agra
var su aislamiento de otro tiempo ? Evidentemente ya su aisla
miento no podrá darle las ventajas que le daba en otra época,
ni podrá perjudicar á las provincias del modo que lo hacia
cuando les daba el ejemplo de su gobierno anárquico y despó
tico, y les arrebataba al mismo tiempo el monopolio del comer
cio y de sus rentas.
En efecto, anarquía y despotismo dentro de cada provincia
fué la consecuencia del sistema que Buenos Aires les ofreció
como modelo de imitación, y que adoptó cada una dentro de
su territorio. Pero anarquía y despotismo sin riqueza , sin co
mercio, sin rentas; al reves de lo que pasaba en Buenos Aires
aislada de sus hermanas, donde la anarquía y el despotismo
coexistieron sucesivamente con la riqueza y el comercio; y si
el pueblo vivió sin libertades, á lo inénos vivió confortable
mente.
Esta era una de las ventajas quedaba á Buenos Aires su ais
lamiento de otro tiempo : la riqueza, el comercio, la población
extranjera, como un privilegio de ella sola. Otra ventaja era
el privilegio político de gobernar á las catorce provincias des
unidas, en materia de comercio, de navegación, de tarifas , de
contribuciones aduaneras, de tratados con las naciones extran
jeras, de inmigración y de colonización por pobladores venidos
del extranjero. En todos esos intereses las provincias eran go
bernadas exclusivamente por Buenos Aires aislada, sin que ellas
concurriesen directa ni indirectamente á la elección y gestion
de ese gobierno, pues al contrario una ley de Buenos Aires dis-
ponia que ningún hijo de provincia pudiese ser gobernador de
los habitantes del puerto único.
¿Cómo, por qué medio tomaba Buenos Aires ese monopolio
del comercio y del gobierno de las provincias ? — Por el privi-