DK LA REPÚBLICA ARGENTINA. 763
mismo tiempo que admite la existencia de una Nación Argentina
y se confiesa parte integrante de ella, es una actitud , es
una política que no tiene base, justificación ni apoyo en la ley,
ui en ciencia ó sentido recto; es una actitud violenta, falsa totalmente,
y de conspiración abierta contra la integridad nacional
argentina.
Bajo este aspecto, es el contrasentido mas completo estipular
pactos y acuerdos para asegurar la integridad del territorio argentino
coniva, el peligro exterior de desmembración, cuando
ese peligro viene precisamente del interior del país y reside en
la política del gobierno local, que desconociendo al gobierno
legítimo de la Nación, sustrayéndose á su autoridad y ejerciendo
de hecho y revolucionariamente facultades que son inherentes
de ese gobierno nacional, quien fracciona la soberanía,
quien la desmembra en dos cuerpos, no es el extranjero, sino
el Estado provincial interno , que enseña al extranjero á desconocer
el gobierno nacional argentino , á que vea en el país dos
países, dentro del Estado dos Estados, dentro de la Nación dos
gobiernos nacionales con facultades idénticas y comunes. Imposible
es que el extranjero pueda tener respeto á la República
Argentina, cuando un gobierno local de su seno es el primero
en desconocer la integridad del país representada por la integridad
de su gobierno nacional.
La verdad amarga de estas consideraciones se confirma por
los tratados recientes, de 20 de diciembre y 8 de enero, celebrados
entre la Confederación ó Nación Argentina y la provincia titulada
Estado de Unenos Aires, porción integrante de la Nación
ó Confederación Argentina, con cualquiera de sus dos títulos.
Repito que esos tratados considerados como sustitución de la
paz á la guerra civil, de la discusión á las armas, merecen la
bendición y respeto de todo corazón honrado. Pero como tratados
con pretensiones de serlo de soberano á soberano, de Pastado
á Estado entre dos porciones de la misma Nación , son la
prueba auténtica y solemne del peligro de desmembración que
esa Nación abriga dentro de su propio seno ; supuesto que ellos
ejan en la realidad de los hechos, aunque provisoriamente, dien
dos cuerpos desiguales, el tesoro, el poder diploniámilitar
de la Nación; en una palabra, vigentes y
la vo presencia una de otra dos Constituciones que á
z an a dos gobiernos independientes uno de otro el poder