DE LA REPÚBLICA ARGENTINA. 775
res, Chiclana, Passo y Sarratea. Este Ejecutivo de reunia la
fuerza á la legalidad ; valia mas que el de veinte miembros para
la acción ; y mas legal era que el de siete, elegido por el cabildo
local.
Pero este poder no se contentó con existir : quiso ser solo.
Veamos lo que hizo.
Pidió á la Junta del vireinato un reglamento para gobernar
el país según sus estatutos. Al mes siguiente, en octubre de
18H , la Junta sancionó un reglamento constitucional, en que
ratificó el Poder ejecutivo de tres, creado el mes anterior ; asu
mió ella el poder legislativo, y dejó á los tribunales el de admi
nistrar justicia. Pudo hacer todo eso por haber sido convocada
para organizar el gobierno general. Ese arreglo, en que figuraba
el nombre de Funes, no podia ser mas racional.
Sin embargo, el Ejecutivo nacional áe tres apeló al cabildo
local de Huenos Aires, que desde el 22 de mayo de 1810 se ha
bla erigido en cabildo vireg. — Oidos algunos vecinos de esa
ciudad, con su dictámen determinó rechazar el reglamento ( cons
titucional) de la Junta, y la existencia de la Junta misma, que
quedó disuelta desde esa propia fecha, dice el acta misma.
El mismo Ejecutivo, qhe defendia ese acto de violencia di
ciendo que la Junta general de diputados del vireinato se habla
usurpado el poder legislativo ; él, el gobierno de tres, oido el ca
bildo local, sancioini el 22 de noviembre de 1811 un Estatuto
constitucional para el gobierno superior de las Provincias Unidas
(era su título); es decir, que ejerció en doble grado el mismo
poder legislativo que desconoció en la Junta de todo el vit'einnto.
Esa política pudo convenir al éxito de la lucha contra España;
pero era violenta y arbitraria. Lo que importa es no perder de
vista que la repetición de esos actos de arbitrariedad , exigidos
y legitimados tal vez por las necesidades de aquella situación
azarosa, han creado en Buenos Aires la tradición ó costumbre
de una política que se pretende conservar en estos tiempos, con
trariando y anulando siempre el ascendiente tranquilo de la
mayoría nacional.
Veamos los inconvenientes que tuvo desde entóneos esa polí
tica, 4 la par de otras ventajas ; pues si ella nos dió la indepen
dencia , filé á expensas de la organización interior y de la inte
gridad del mismo suelo, salvado en su mayor parte, pero ame
nazado hasta hoy dia de los peligros de entóneos.