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Á LA INTEGRIDAD NACIONAL ARGENTINA. 841
que no impedia conspirar contra él para reemplazarlo en el go
bierno del país, para justificar ese estado de verdadera conspi
ración contra la libertad fluvial y el gobierno general creado al
favor de ella y para su garantía, Buenos Aires invocó la teoría
del gobierno federal entendido del modo como Rosas lo entendia,
no como union,, sino como aislamiento ó í/esunion. Jamas el siste
ma federal, acordado como base del gobierno común en pactos do
mésticos, pudo justificar ese acto de desmembración de la sobe
ranía argentina. En todos esos pactos fué siempre confirmada y
ratificada la integridad tradicional de la República Argentina, y
lo que se entendió y se entiende hasta hoy por Federación en
aquel país, consiste en la disminución de las atribuciones del
gobierno general en punto á régimen interior, quedando en toda
su plenitud la unidad tradicional del gobierno exterior. Seme
jante federación celebrada entre provincias interiores de la mis
ma Nación, era un hecbo doméstico y privado, como no suce
dido para las naciones extranjeras, que jamas habjan reconocido
en el rango de otros tantos Estados independientes á las provin
cias interiores de esa federación irregular, puramente domés
tica y privada.
Sin embargo, el sofisma no dejó de tener éxito, en perjuicio
de la integridad de la República Argentina.
IV.
De cómo Buenos Aires se hace servir por las naciones extranjeras para recu
perar sus monopolios de poder y de renta, en daño de ellas mismas.
Para afianzar esa independencia revolucionaria sin renunciar
á la esperanza de absorber mañana todo el gobierno de la Re
pública, Buenos Aires buscó la sanción y el apoyo de las nacio
nes extranjeras en favor de ese estado de separación : y no lo
hizo sin resultado infelizmente.
Desde ese dia empezó el peligro serio de que esa conspira
ción, ántes doméstica y transitoria, contra el nuevo régimen
fluvial y contra la instalación del gobierno común, nacido de
ella, quedase vencedora y permanente.
Para atraer á las naciones extranjeras, á quienes buscaba por
apoyo, Buenos Aires encubrió su plan de restauración y declau-