N40 APÉNDICE
manente el ejercicio de los poderes nacionales por un gobierno
elegido y creado por todas las provincias de la Nación. Buenos
Aires rechazó la Constitución general, sin embargo de que ella
le declaraba capital de la República, porque la ventaja de ser
capital no igualaba á la de retener la renta y el gobierno exterior
de la Nación, sin intervención de la Nación. Entre ser capital
de una República, ó metrópoli de una colonia, naturalmente
Buenos Aires halló mas aceptable este último papel.
La Constitución nacional argentina consagró el principio de
libre navegación fluvial, como medio de hacer efectiva la libertad
de comercio, que debia dar á las provincias población, rentas
y todos los medios de tener un gobierno propio nacional.
Para afianzar ese principio de existencia política y nacional
contra toda reacción demagógica ó monopolista, la República lo
escribió en tratados con la Europa y con la América del Norte.
Podia hacerlo legalmente. El Rio de la Plata es de la República
Argentina, como lo revela su propio nombre y lo corrobora su
escudo de armas, en que aparece el rio como símbolo de las
Provincias Unidas. La República Argentina, por todos los actos
fundamentales que forman la tradición de su existencia política,
tanto colonial como republicana, es un solo Estado, con un solo
territorio y una sola soberania, indivisibles en cuanto á su gobierno
exterior. Por el principio de la soberanía popular, adoptado
por esa República como base de su existencia moderna, la
mayoría hace la ley, aun para la minoría disidente.
Cuando vió Buenos Aires que el principio de libre navegación
en que descansa la Constitución argentina se aseguraba para
siempre por tratados internacionales, celebrados con la ¡nglaterita,
los Estados Unidos y la Erancia; Buenos Aires protestó
contra esos tratados, que hacían definitiva y permanente la destitución
indirecta de su gobierno de provincia del ejercicio del
gobierno nacional.
Cuando Buenos Aires vió ratificados esos tratados, á pesar de
su protesta, echó mano de otro expediente para eludir la libre
navegación estipulada en dichos tratados, y para anular ó enervar
sus consecuencias : desmembró el territorio fluvial argentino,
constituyendo el territorio interior de su provincia en un
Estado soberano é independiente, no de la República Argentina
sino de su gobierno general. Para legitimar esta independencia
ambigua, que servia para desobedecer al gobierno general, pero