CAPÍTULO XI
LAS EXIGENCIAS DEL CLIENTE
El comerciante debe aceptar los caprichos de la clientela.—
Obstinación inglesa.—El cliente no siempre protesta pero
se va.—Errores de los clientes.— Algunas veces tienen
razón.—Inutilidad de intentar una educación de un modo
directo.—El precio fob y el precio cif.
El cliente tiene exigencias; el comerciante no debe
juzgarlas, debiendo conocerlas solo para obtener de
ellas un provecho.
Los ingleses enviaban al Brasil agujas de primera
calidad, pero envueltas en papel negro, que no agra
daba á los consumidores; los alemanes las han envia
do de peor calidad, pero envueltas en papel rosa y se
han apoderado de la clientela.
Los habitantes de Victoria han dejado de comprar
los cartuchos ingleses, porque los querían de 25 y
éstos solo los enviaban de 100.
Los ingleses se obstinaron en mandará la colonia
de Victoria, martillos cuya forma no agradaba á los
carpinteros.
Los americanos los enviaron como convenían á