LOS COMERCIANTES
241
16
más que el mínimum de esfuerzo en razón de un efec
to útil.
En el ejército se ordenan cosas inútiles solo por
ocupar á los hombres. Me han contado que los sub
oficiales hacían encerar la suela de los calzados. Se
procura no dejar á los hombres ociosos, y tampoco
se les puede consagrar constantemente á las ma
niobras-
Un sistema parecido produjo las peores perturba
ciones intelectuales y morales entre los que mandan
y los que obedecen.
Un americano, M. Herbert J. Hapgoods, dijo, ro
tundamente, que un empleado procedente de la cam
piña debía ser preferido á un originario de Nueva
York. Es más lento, más torpe, pero tiene buenas acti
tudes, no retrocede ante el trabajo y tiene pocas pre
tensiones. El joven neoyorquino, teniendo casi siem
pre otros recursos aparte de su sueldo, teme menos
perder su colocación que el recién llegado á la capi
tal que no tiene otra preocupación que volver á su
hogar (1).
Sin embargo, un joven de Nueva York será mejor
vendedor.
Herbet J. Hapgoods, decía recientemente:
«Es difícil encontrar buenos obreros para fabricar nuestros
Productos y representantes para venderlos, pero es casi im
posible encontrar empleados de oficina capaces y en que se
Pueda confiar» (2).
(1) The Business professions, pág. 61.
(2) The Business professions, college men in business, by
J - Hapgoods.