LOS COMERCIANTES
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Para algunas personas, las ciencias comerciales
son anexas á las matemáticas, y hay toda una biblioteca
de obras llenas de fórmulas muy sabias, que
pueden ser útiles para abreviar algunos cálculos y
permitir otros; pero las matemáticas no son más que
un instrumento del comercio, y la mayor parte de
las operaciones de éste sólo requieren el uso de las
cuatro primeras reglas, y la regla de tres.
Pero como los cursos y los exámenes de matemáticas
son fáciles para los profesores y examinadores,
éstos tienen siempre una tendencia á dar á toda enseñanza
una extensión desproporcionada.
Otras personas encierran toda la enseñanza comercial
en la contabilidad.
La contabilidad es el registro de los resultados de
comercio; pero estos resultados son producidos por
la compra y la venta.
La contabilidad no es más que un instrumento.
«Creer que ella, dice M. P. Gregorius, constituye el
comercio, es creer que el barómetro produce la lluvia
y el buen tiempo.»
La enseñanza comercial tiene un defecto que es
común á todas las enseñanzas: el de que es dada por
profesores.
Quiérase ó no, el profesor prepara profesores: da
una enseñanza que puede ser enseñada á su alrededor,
y los jóvenes se impregnan de ella, atendiendo
menos á las aplicaciones que de ella puedan hacer
en la vida, que mirando á los exámenes que le permitirán
pasar de una clase á la otra y obtener diplomas.