DE LA CONFEDERACION ARGENTINA.
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§n.
El peligro de inconsecuencia viene de la educación colonial y de la
Constitución misma.
Este peligro tiene dos fuentes : 1® nuestra primitiva contextura
económica, nuestra complexion de colonia, esencialmente
exclusiva en materia de comercio y de industria ; 2® el modo
reservado con que nuestra Constitución ha declarado las libertades
que interesan á la riqueza.
Encarnado en nuestras nociones y hábitos tradicionales el
sistema prohibitivo, nos arrastra involuntariamente á derogar
por la ley, por el decreto, por el reglamento, las libertades que
aceptamos por la Constitución. Caemos en esta inconsecuencia,
de que es testigo el extranjero, sin darnos cuenta de ella. Nos
creemos secuaces y poseedores de la libertad económica, porque
la vemos escrita en la Constitución ; pero al ponerla en ejercicio,
restablecemos el antiguo régimen en ordenanzas que tomamos
de él por ser las únicas que conectemos, y derogamos así
el régimen moderno con la mejor intención de organizarlo.
Y si algún reproche se levanta en el fondo de nuestra conciencia
de republicanos por esta inconsecuencia respecto al nuevo
régimen, no falta una escuela económica que en nombre del
socialismo nos absuelve y justifica de esta restauración del sistema
prohibitivo con máscara de libertad y civilización ; lo cual
forma un tercer escollo contra la libertad apetecida.
Veamos cómo la Constitución contribuye á facilitar su reproducción,
sujetando el ejercicio de las libertades económicas que
proclama á las condiciones de la ley orgánica, existente ó posible,
vieja ó nueva (ella no distingue).
La libertad de industria, el derecho al trabajo, la libertad ó
derecho de navegación y comercio, de petición, de locomoción y
tránsito, de imprimir y publicar, de usar y disponer de lo suyo,
de asociación, de culto, de enseñanza y aprendizaje : estas preciosas
y estupendas libertades ¿cómo son concedidas por la Constitución
argentina? — Conforme á las leyes que reglamenten su
(Uercicio, dice el art. 14.
hdipropiedad también es sometida á las condiciones de la ley.