152
EL COMERCIO Y LOS COMERCIANTES
Agricultura observa que si se suprime en la defini
ción la expresión «incompleta» la menor huella de
azúcar en el vino, sería ilícita.
El Congreso ha adoptado por una gran mayoría, la
definición propuesta.
Si yo compro vino, será un cierto vino de determi
nado año, y no otro.
Se ha intentado establecer también un tipo de vino.
Ya, en Bercy, se tenía el tipo mezcla de la Asistencia
pública.
En Borgoña se tiene el de los vinos de los hospi
cios de Beaune.
Llegar á determinar con toda la precisión posible
la naturaleza de la mercancía, es una de las condi
ciones del comercio. No es otra cosa que una de las
formas de esta ley del progreso: pasar de lo indeter
minado á lo determinado.
M.J. Cavalier, profesor de química en la Facultad
de Ciencias de Rennes, ha expuesto las dificultades
de este problema en un meritísimo estudio aparecido
con el título: La definición de los productos comercia
les (1).
Los vinos, las sidras, los aguardientes son subs
tancias bien homogéneas, pero sin estructura. ¿Cómo
determinar el tipo exacto?
En Normandía, la sidra es el producto de la fer
mentación espontánea del jugo puro de la manzana.
En Bretaña, salvo en años de excepción, en que fal
tan pipas, se le añade una cierta cantidad de agua.
Algunos consumidores de sidra piden el sabor azu-
(1) 1907, Dunod et Pinot, ed.